Cómo ser un buen papá…en casa

0:00

El padre en casa es el hombre que se encarga de las labores domésticas y la crianza de los niños.

Y esta situación puede presentarse por varias causas, entre las más comunes se encuentran el desempleo o la posibilidad de que la madre tenga un salario más alto, así como también el divorcio.

El rol de padre en casa no es plenamente aceptado y en sociedades muy tradicionales es equiparado al fracaso, pero hay que tener en mente que todos los cambios sociales han sido cuestionados y rechazados alguna vez.

Aunque pareciera que es una moda condenada a desaparecer bajo la presión social, los números dicen lo contrario: tan sólo en Estados Unidos había 159 mil padres en casa en el 2006.

En internet es posible encontrar cada vez más sitios dirigidos para ellos que buscan compartir experiencias sobre la crianza y el aseo del hogar. Este estilo de vida se está popularizando también en varios países europeos, Australia y algunas partes de Sudamérica.

Sin embargo, esta nueva tendencia no está reservada únicamente para aquellos hombres que están en su casa de tiempo completo. El concepto de padre en casa aplica también para aquellos padres que comparten las obligaciones con su pareja, ya sea para ahorrar el dinero que se invertiría en una empleada doméstica o por convicción propia.

Entre los consejos más populares se encuentran aquellos que sugieren películas y libros infantiles, o la última moda en coloridos accesorios. Es posible encontrar también varios blogs de padres que cuentan sus anécdotas, tales como los primeros pasos de su bebé, la enseñanza de la lectoescritura, las peleas con los compañeros de colegio o simplemente las visitas y los lugares que disfrutaron más como familia.

El reto será más pesado aún para los papás latinoamericanos que deben lidiar con el estereotipo del “mantenido” o “mandilón”. En sociedades como la mexicana aún existe el prejuicio de que el hombre que se dedica al hogar es un “bueno para nada” y constantemente se pone en tela de juicio su orientación sexual.

Posiblemente esta percepción se vendrá abajo cuando en Latinoamérica pegue con más fuerza la nueva corriente de los estudios de género, el masculinismo, que reivindica el derecho de los hombres a la sensibilidad y a la ocupación de labores antes consideradas exclusivas de las mujeres. La igualdad de géneros es una calle de dos sentidos.

You Might Also Like

0 comentarios

Popular Posts