La Música en el Sexo

0:00

¿Qué es la música? La música es el arte de combinar los sonidos con el tiempo. Música no es sólo lo que a ti te guste escuchar, y valorarlo por encima de cualquier estilo para mostrar lo que es la música de verdad. No confundamos la razón, con la verdad. De eso no entienden quienes llevan la música en el coche a todo volúmen como si estuviesen sordos.

Cada uno de nuestros cinco sentidos, nos ayuda a recibir estímulos para aumentar nuestro deseo y placer en las relaciones sexuales. Mencionaré algunos de ellos: La vista, permite excitarnos observando el cuerpo de nuestra pareja y sus movimientos. Con el tacto, desahogamos nuestro deseo de tocar aquellas partes de su cuerpo que tanto nos gustan, a la vez del placer que recibimos cuando nos tocan. Cada sentido tiene una función importante. Y en el caso del oído, nos ayuda a excitarnos escuchando sus gemidos, o palabras cariñosas y excitantes.

Pero con todos los sentidos, se puede dar un paso más allá para innovar, y así descubrir nuevas sensaciones. Siguiendo los ejemplos anteriores, al sentido de la vista, se le brinda con lencería o ropa sexy. Para el sentido del tacto, tenemos una infinidad de complementos, como los aceites de masaje o consoladores. Y con el sentido del oído, tenemos la música.

La música, es pura fuente de estímulos. Cada estilo de música, puede llevarnos a distintos mundos y transmitirnos sentimientos y sensaciones diferentes. Pero hay determinados estilos de música, que parece que nacieron para ir cogidos de la mano con el sexo. Estilos como el Blues o el Jazz, siempre han sido referentes a tener en cuenta para ambientar los momentos de intimidad. Me atrevo a incluir por experiencia, determinados estilos de música Celta.

No apuesto por esa "especie" de música electrónica tan monótonamente rítmica empleada en muchas películas porno, y que parece hecha con un órgano pequeño de juguete de los que se encuentran en los mercadillos del pueblo; concretamente en el puesto que vende relojes de pulsera, maquinitas de juegos, juguetes luminosos, etc.  Afortunadamente, en las películas porno actuales, ya no se hacen uso de esos ritmos tan inoportunos. Pero habrá alguna que no se haya enterado.

 La música debe seducir a la pareja. Ningún seductor/a dice, "te quiero", para conquistarte, y mucho menos te diría las mil y una formas de lo que haría con tu cuerpo. La música no tiene que decirte lo que te tiene que apetecer hacer, te lo tiene que transmitir melódicamente para que tú le asignes un significado y te lo imagines sin la transparencia que desmantelan las letras. Escucha para dejarte llevar, y todo fluirá con total naturalidad.

Personalmente, a mí me gusta mucho la música Blues. Tengo una maravillosa guitarra eléctrica Fender que, cuando la agarro por banda para interpretar Blues, me pone los pelos de punta del deseo sexual que puede llegar a despertar. Pues es un estilo cargado de sensualidad, picardía, improvisación, misterio, personalidad, imaginación...

En una palabra, pura seducción.

 Muchas personas, aprobarían que todos esos adjetivos estuviesen presentes en sus relaciones sexuales. La música se encarga de crear un halo mágico ambiental para que, tanto hombre como mujer, cobren un perfil de auténticos seductores, y sientan que su deseo no tiene límites. De ésta manera, una persona puede llegar a darse cuenta de que, su entrega, puede dar mucho más cuando tienes una fuente de inspiración como es la música. Percibes una melodía, la sientes, y de tu interior surge su interpretación sexual. Fusionar la música con sexo, hace que nuestra mente inicie un viaje místico que nos hace olvidar los miedos que nos corroen siendo conscientes, y que nos privan en la realidad.

Cuando termina el coito, bajas lentamente de esa nube en la que volaba tu mente, y sonríes porque has descubierto, de manera emocional, nuevas maneras de entregarte a través de la música que inspiraba a tu espiritualidad.


You Might Also Like

0 comentarios

Popular Posts